Embajada de EE.UU. en el Perú reveló contratiempos que tuvo con el Ejecutivo antes de firma de contrato por aviones F-16

0
10

La Embajada de los Estados Unidos en Lima se pronunció este miércoles sobre la firma del contrato con el Perú para la compra de 24 aviones de combate F-16 Block 70, calificando la oferta como «extraordinaria» y afirmando que este paquete fue diseñado específicamente para las necesidades de seguridad nacional del Perú tras una década de requerimientos de modernización. La misión diplomática enfatizó la urgencia de concretar el pacto debido a que los términos financieros y técnicos dependen de una cadena de suministro global sumamente dinámica y costos de proveedores que solo se mantienen por un tiempo limitado. Para la administración estadounidense, el retraso en la toma de decisiones por parte del Ejecutivo peruano ponía en riesgo la viabilidad del proyecto, dado que cualquier demora genera aumentos significativos en los costos industriales.Este pronunciamiento se da luego de que este miércoles los ministros de Defensa, Carlos Díaz, y de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela, presentaran sus renuncias del cargo por versiones encontradas con el presidente de la República, José María Balcázar, quien en la víspera había descartado la firma del contrato de EE.UU. durante su gobierno. De Zela dijo este miércoles en entrevista en RPP que el presidente Balcázar había mentido al país, puesto que la firma del contrato se concreto el lunes 20 de abril.  La Embajada de EE.UU. se enteró de postergación del contrato por la radioEn su comunicado, la embajada de los Estados Unidos reveló que el último 14 de abril, la empresa aeroespacial Lockheed Martin fue notificada por escrito de su selección y se estableció el 17 de abril como la fecha para la firma del contrato. La embajada afirma que en el día acordado los equipos técnicos y altos ejecutivos de Lockheed Martin estaban listos para la firma protocolar en el Palacio de Gobierno y la Base Aérea Las Palmas. No obstante, el encuentro no se concretó. La delegación estadounidense manifestó su malestar al descubrir que el acto se había suspendido mediante un anuncio en la «radio nacional», lo cual calificaron como una práctica ajena a los estándares internacionales de comercio.
«Hay una manera correcta de hacer negocios serios y creíbles con una de las empresas líderes del mundo, y esta no lo es», advirtió la delegación diplomática en su pronunciamiento oficial.
La delegación diplomática confirmó que la firma técnica entre las partes autorizadas recién se pudo concretar el último lunes 20 de abril, «con pleno conocimiento de los más altos niveles del gobierno peruano». «A solicitud del gobierno peruano, los funcionarios estadounidenses y los representantes de Lockheed Martin no han hablado públicamente sobre el proceso de adquisición en ningún momento durante el último año y medio, defiriendo respetuosamente al gobierno peruano para compartir actualizaciones públicas sobre sus esfuerzos nacionales de adquisición», puntualiza el comunicado de la embajada.A pesar de este impasse, la embajada reafirmó que el Perú es un aliado estratégico clave, recordando que a principios de este año la administración Trump lo declaró aliado principal extra-OTAN.Desembolso del primer pago desde el MEFTras conocerse las desavenencias en el Ejecutivo que llevaron a la renuncia del Canciller y el titular del Mindef, el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi informó a través de sus redes sociales que el Ministerio de Economía y Finanzas ya está ejecutando los pagos comprometidos en los dos contratos firmados el lunes.
«Se está pagando. En la mañana ha empezado ya el trámite y se va a pagar el día de hoy; la orden ya está dada, tengo información específica que se está pagando», indicó Fernando Rospigliosi desde la sede del Parlamento.
Esta celeridad en los pagos coincide con la postura del presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo Sánchez, quien aseguró mediante un comunicado que el Gobierno está cumpliendo estrictamente con el cronograma de la compraventa.Arroyo subrayó que esta adquisición fue validada por el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional (Cosedena) como una medida estratégica para fortalecer a las Fuerzas Armadas con equipamiento nuevo de última generación.