OMM prevé un Niño Global desde mediados de 2026: en qué se diferencia de El Niño Costero alertado por ENFEN y qué efectos tendría

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La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) han confirmado el desarrollo de condiciones críticas para el segundo semestre de 2026. Mientras la ONU proyecta un Niño Global por el rápido calentamiento en el Pacífico Central, el ENFEN mantiene la vigilancia local ante un Niño Costero persistente. En entrevista con RPP, Grinia Ávalos Roldán, directora de Meteorología del Senamhi, precisó que esta configuración climática no solo elevará las temperaturas, sino que redefiniría el régimen de lluvias en los Andes, impactando directamente la seguridad alimentaria del país.
La comunidad científica internacional ha detectado un ascenso acelerado de las temperaturas superficiales en el Pacífico ecuatorial central y oriental, lo que sugiere el inicio de un evento de escala planetaria entre mayo y julio. A diferencia del Niño Costero, que calienta las aguas próximas a Perú y Ecuador provocando inundaciones en el norte, el Niño Global se gesta en zonas remotas del océano y altera el clima peruano mediante teleconexiones atmosféricas.Ávalos Roldán destacó que, aunque el calentamiento local ya se manifiesta con picos superiores a los 38 grados en regiones como Piura, el fenómeno global traerá efectos opuestos en el cinturón andino.
“Un calentamiento en el Pacífico central implica una disminución de las lluvias en la primavera, que en términos prácticos se traduce con un posible retraso del periodo de lluvias 2027”, explicó Grinia Ávalos Roldán, directora de meteorología del Senamhi, en diálogo con RPP.
Posible riesgo para la agricultura y el sur peruano
La especialista explicó que el desplazamiento del calor hacia el Pacífico Central activa un mecanismo que reduce drásticamente las precipitaciones en la sierra suroriental. Indicó que esta situación pone en alerta a regiones como Cusco, Puno, Tacna, Moquegua, Arequipa y Ayacucho, donde la dependencia de las lluvias estacionales es total para la agricultura familiar. La experta señaló que el impacto no se limita al clima, sino que golpeará la canasta básica familiar debido a la vulnerabilidad de los cultivos altoandinos y el riesgo incrementado de desastres ambientales.
“La ausencia de precipitación no solamente podría incidir en el inicio de la siembra de principales cultivos como la quinua, maíz, papa, sino también puede generar escenarios favorables para la dispersión de los incendios forestales”, detalló la experta del Senamhi. Pronósticos de la OMM y el rol de la prevención científicaDesde la perspectiva internacional, la OMM sostiene que los modelos climáticos muestran una alineación inusual para este periodo del año, lo que otorga una alta confianza al inicio de El Niño, seguido de una intensificación en los meses posteriores. 

Pronósticos probabilísticos de la Organización Meterológica Mundial (OMM) sobre la temperatura del aire en superficie y las precipitaciones para la temporada de mayo a julio de 2026.

Pronósticos probabilísticos de la Organización Meterológica Mundial (OMM) sobre la temperatura del aire en superficie y las precipitaciones para la temporada de mayo a julio de 2026.Fuente: OMM

A nivel local, el ENFEN proyecta que el Niño Costero mantendrá una magnitud débil hasta finales de año, aunque con posibilidad de ser moderada en el trimestre de mayo a julio. Ávalos Roldán enfatizó que estos datos deben servir como base para una acción política y técnica inmediata.“Acciones preventivas, preparatorias pueden mitigar los impactos, las manifestaciones de este calentamiento asociado a un niño de alcance global”, manifestó Ávalos Roldán al referirse a la importancia de los planes de acción regional.Vigilancia constante ante el cambio climáticoEl reporte hidrológico para el trimestre de abril a junio de 2026 ya anticipa caudales sobre lo normal en la zona norte, mientras que en el sector pesquero se prevé que continúe la disponibilidad de especies de aguas cálidas como el bonito.Sin embargo, la variabilidad climática actual obliga a los organismos técnicos a un monitoreo más riguroso, ya que el cambio climático puede alterar la evolución tradicional de estos fenómenos.La especialista de Senamhi concluyó señalando que la ciencia debe guiar el proceso de decisiones para evitar crisis de desabastecimiento o emergencias desatendidas.“El monitoreo de la vigilancia es clave en el proceso de decisiones”, sentenció la directora de Meteorología del Senamhi al finalizar su intervención.

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