Las elecciones generales realizadas el pasado 12 de abril no solo revelaron una serie de irregularidades a nivel logístico cometidas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), sino que también denotaron el grado de polarización política en que se encuentra el país, a partir de las posiciones asumidas por los candidatos presidenciales que aún se disputan su pase a la segunda vuelta. Frente a este nuevo suceso que parece atizar las diferencias políticas, cabe preguntarse, ¿qué país tenemos y cuál es el país que queremos? En busca de respuesta, RPP realizó su programa especial Enfoque de los Sábados, ¡Propuestas para construir el país que queremos!, que reunió a un panel de 6 personalidades de los ámbitos sociales y académicos para que compartan sus reflexiones sobre dicha cuestión: Jorge Zapata, presidente de la Confiep; Luis Villanueva, presidente de la CGTP; Paola Bustamante, directora de Videnza Instituto; Manuel Burga, historiador; Rolando Arellano, presidente de Arellano Consultoría; y Silvio Campana, abogado constitucionalista y presidente del Centro Bartolomé de las Casas. Jorge Zapata: «Hay muchos puntos de acercamiento en los cuales podríamos llegar a acuerdos»Jorge Zapata, presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), consideró que, si bien “las elecciones nos dejan un sinsabor», «una preocupación» y «un problema», también nos han dejado la lección de que tenemos «un país dividido».“Las elecciones nos dejan un sinsabor, nos dejan una preocupación, un problema, porque es una muestra más del deterioro de nuestras instituciones y se traslada a algo que creíamos que estaba fuera de esa realidad, que es la ONPE. La ONPE ha hecho un proceso electoral deficiente y nos ha metido en este problema», sostuvo.»La otra lección que nos deja la elección es que tenemos un país dividido. Tenemos un país que vota absolutamente diferente en Lima de lo que vota en provincias. Vota muy diferente como se vota en la costa, como se vota en la sierra», acotó.No obstante, aseveró que estos problemas también entrañan el reto que tenemos como ciudadanos de superarlos a través del diálogo y encontrar «puntos de acercamiento» que nos permitan avanzar. En ese sentido, señaló su experiencia en la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco) en la que se logró establecer un diálogo sostenido con la Federación de Construcción Civil (FTCCP).»Esas posiciones tenemos que acercarlas, tenemos que entendernos un poco más, tenemos que analizar qué está pasando en los diferentes lugares del país. Tenemos que, una vez que hayamos analizado y comprendido, tratar de acercar posiciones, porque no podemos estar con esta situación en la cual prácticamente somos dos países distintos, que piensa absolutamente distinto», aseveró.»Yo creo que hay muchos puntos de acercamiento, muchos puntos en los cuales podríamos llegar a acuerdos, y esos puntos hay que buscar, hay que trazar esos caminos para llegar a esos puntos. Nosotros, cuando hemos estado los cuatro años de gestión en Capeco, así lo hemos intentado hacer y así hemos logrado sacar adelante muchas cosas con la Federación de Construcción Civil […], y creo que ese es un buen ejemplo de cómo podemos hacer para acercar posiciones y llegar a establecer puntos comunes por los cuales podamos trazar una ruta al desarrollo», remarcó. Por otro lado, Zapata consideró que nuestro país se encuentra en una situación en la que la criminalidad organizada «es una muestra más del fracaso de nuestras instituciones», tales como la Policía Nacional, Fiscalía y Poder Judicial, «que no se ponen de acuerdo y que no se hace un trabajo articulado». Además, consideró que «hemos destruido la meritocracia». «Hemos destruido nuestra meritocracia, que es un gran problema que tenemos hoy día en el país. Ya las instituciones públicas no están orientadas a contratar a las mejores personas. Esta Ley Servir y esta institución Servir, que se creó en algún momento, no está utilizada correctamente. Y eso se replica en los gobiernos regionales y en las municipalidades, en los gobiernos provinciales y distritales, y por eso también el fracaso en la lucha contra la inseguridad ciudadana a nivel de varias de las regiones del país […] El otro problema que tenemos es la corrupción enquistada y que no podemos erradicar, que también es un problema del Estado», apuntó.»Todos estos problemas nos llevan a una gran reflexión. El país ha perdido el rumbo de crecimiento porque, con el potencial que tiene hoy la nación peruana para crecer, podríamos estar al doble de lo que hoy día estamos creciendo, al 6, 7% sin problemas, si tuviéramos una estabilidad jurídica, una estabilidad política, reglas de juego claras y una institucionalidad en el Estado sólida, fuerte, que ponga las reglas de juego, que supervise las actividades y que promueva las inversiones. Y que, por supuesto, se ocupe de los problemas inherentes al Estado, que son la seguridad, la educación, la salud de los peruanos. Pero eso no está funcionando», indicó.Finalmente, el presidente de la Confiep remarcó que «hay que escucharnos más, hay que dialogar más y hay que entendernos más para acercarnos más como país».»[Además], necesitamos una reforma de nuestras instituciones, reinstitucionalizar el país, mejorar las instituciones del Estado y una reforma política profunda», apuntó.»Nosotros estamos convencidos de que el país tiene un gran potencial y debemos convertir ese potencial en una realidad. Evocando a Jorge Basadre […], cuando en la época del guano, Basadre hablaba de la Prosperidad Falaz, ojalá que esta no sea una próxima prosperidad falaz. Convirtamos esa prosperidad falaz en una prosperidad verdadera, porque tenemos el potencial, tenemos que modificar algunas cosas y tenemos el camino trazado para ser un país grande», puntualizó.
Fuente: RPP
Luis Villanueva: «Necesitamos un nuevo acuerdo, pero que no sea impuesto por un partido, sino que tiene que ser el consenso de todos»Luis Villanueva, presidente de la CGTP, consideró que el país está «en un momento muy difícil» a raíz de las últimas elecciones generales, por lo que «necesitamos tomar no solamente acuerdos, sino decisiones para tratar de sacar a nuestro país de la situación en que se encuentra».»No se trata de las fallas de una autoridad, no se trata de que esto haya afectado a uno o dos candidatos, sino que aquí hay que señalar claramente que lo que está fallando es la situación del sistema político. Y esto no es una coyuntura, lamentablemente. Son fallas estructurales que necesitan la demanda y el aporte de todos los peruanos para salir de todo esto», indicó. «Lo que hay que tener en cuenta es que aquí, en el Perú, lo que se ha perdido es la gobernabilidad, lo que se ha perdido es la institucionalidad y lo que se ha perdido es la gobernanza. Y por eso es que nosotros tenemos que tener en claro que no solamente se trata de elegir a alguien para ganar una elección, sino que tenemos que elegir un gobierno para que nos gobierne y nos gobierne bien, porque esto después afecta a todos los peruanos, como nos afecta a los trabajadores y al sector de la construcción, porque cuando el peruano ve que el Estado, ve que el gobierno no atiende sus demandas o no resuelve los problemas más esenciales que afectan al pueblo, a los trabajadores, es cuando algunos toman vías equivocadas», acotó. Villanueva destacó que incluso el problema de inseguridad ciudadana tiene un trasfondo político.»El problema […] es político. Y ahí creo que tenemos que volver a retomar con mayor fuerza tres temas fundamentales: gobernabilidad, institucionalidad y gobernanza. Tenemos que recuperar esos tres espacios con algunas líneas de acción», señaló.»Respecto a la gobernabilidad, tenemos que tener gobiernos que sean capaces de tomar decisiones y, además, sostener esas decisiones para enfrentar la serie de problemas que atraviesa el país, entre ellas, con políticas de Estado [sobre] cómo enfrentamos la delincuencia, a la criminalidad. Institucionalmente, tenemos que tener instituciones fuertes para ello, sobre todo instituciones que tienen que ver no solamente con la persecución del delito […], sino hay que ver qué hacemos con la educación para atender a nuestros jóvenes, no solamente en su formación académica, técnica, sino también orientar fuertemente una educación para el trabajo», explicó.Finalmente, el presidente de la CGTP se manifestó de acuerdo con la propuesta de impulsar un nuevo pacto social.»Es una propuesta importante, porque hay que tener claro y presente que el futuro del país no depende de un grupo de personas ni de un sector. Tiene que ser y comprometer a todos los peruanos, a todos los sectores. Un pacto social es importante porque tiene que establecer el nuevo marco legal donde no solamente integren a todos los peruanos, a todos los sectores, sino que hay que ver las nuevas reglas», indicó. «Está fallando el sistema político en el Perú, tenemos que hacer una reforma donde esta diversidad y pluralidad de propuestas de partidos políticos no tiene que volver a suceder. Necesitamos gobiernos electos que sean fuertes, no solamente para impulsar propuestas políticas y sostenerlas en el tiempo, sino capaces de hacer coaliciones con los partidos políticos que estén en el Congreso», resaltó.Villanueva aseguró que «tenemos un Congreso que lo único que le interesa es el rédito político», ya que «propone leyes y aprueba leyes que son insostenibles por su gran gasto que implica para la economía del país».»Entonces, lo político es importante, tenemos que abordarlo, tenemos que tener también el nuevo pacto social. Necesitamos un nuevo acuerdo, pero que no sea impuesto por un partido político, por una fuerza política mayoritaria, sino que tiene que ser el consenso de todos los peruanos. Tenemos que escucharnos todos y tenemos que buscar los caminos para que se imponga el bien común, el bien del país, el bien del futuro de los peruanos», puntualizó. Paola Bustamante: «Necesitamos aterrizar en lo que está viviendo el ciudadano de a pie»Paola Bustamante, directora de Videnza Instituto, señaló que estamos viviendo «una situación compleja de mucha polarización y de mucha intolerancia». No obstante, consideró que, si bien «hay mucha desconfianza en las instituciones» electorales, «lamentablemente, nos queda avanzar y reconocer que el 7 de junio tenemos una segunda vuelta y el 28 de julio va a estar juramentando un nuevo gobierno».»En ese sentido, tenemos que tener un compromiso general de los ciudadanos de generar espacios de diálogo, y para dialogar tenemos que tener capacidad de escucha. Tenemos que reconocer que de repente tenemos opiniones distintas, quizás podamos tener algunos objetivos compartidos, pero estamos en veredas diferentes. Entonces, ¿cómo acercamos esas veredas? La única manera es dialogando, pero no es sentarnos a hablar, sino es sentarnos a escuchar y tener la tolerancia suficiente para generar confianza», indicó. «No queremos la confrontación, y a veces la confrontación, escuchar que pensamos diferente es importante también, porque hay una razón detrás de ese pensar diferente. Yo aprendí muchísimo cuando estuve como alta comisionada para el diálogo en el Corredor Minero del Sur, recordarán la conflictividad en toda la zona de Bambas, y viajábamos permanentemente y teníamos que tener capacidad de escucha y mucha tolerancia para poder comprender lo que estaba sucediendo. Y eso es parte de lo que creo que tenemos que apostar», remarcó.Bustamante señaló que no solo debemos «estar alertas y siempre preocupados» por los resultados electorales, sino también a lo viene pasando en instituciones como el Congreso, donde se ha visto que «hay una serie de leyes procrimen que contribuyen al proceso de generación de algún nivel de caos en el tratamiento de, por ejemplo, las extorsiones, la minería ilegal y las sanciones».»En esa misma medida, el Congreso, que todavía le queda hasta el 26 de julio, tiene una cantidad de proyectos de ley que afectarían el gasto, el presupuesto en nuestro país que ya está bastante afectado. Por ejemplo, hay normas vinculadas con exonerar y extinguir las multas e intereses a todos los deudores de[l programa] Reactiva. Eso implicaría aproximadamente 87 mil millones de soles. Además, hay otro incentivo de pronto pago, hay un proyecto de ley para el incentivo de pronto pago, que eliminaría un 100% de intereses moratorios por otros 82 mil millones. Ya con eso vamos sumando más de 160 mil millones», manifestó.»En este último tiempo se ha señalado que la política corre en cuerdas separadas de la economía, porque todavía seguimos siendo un país que crece en todo este contexto de conflictividad política y de desinstitucionalización. Sin embargo, eso tiene un techo. Si se siguen aprobando normas que afectan directamente la caja fiscal, en algún momento nos va a pasar la factura a nuestro país. Entonces, no podemos separar la política de la economía porque tiene un techo», acotó.Además, la directora de Videnza remarcó la existencia de las llamadas leyes procrimen, que «han generado además facilidades para que la minería ilegal siga creciendo».»Las exportaciones del oro ilegal han ascendido a más de 11 536 millones, casi como la exportación del oro legal de 11 708 millones. Entonces, ¿qué es lo que estamos viendo? […] Estamos normalizando el incumplimiento normativo, estamos normalizando que las cosas que pasan son parte de la realidad de nuestro país. Y creo que eso es parte de lo que tenemos que reaccionar, tenemos que ver que no es normal que, por ejemplo, en el caso de la minería ilegal no tengamos un proceso claro entre la interdicción, el proceso que tiene que llevar la fiscalía y, finalmente, que tengamos sanciones a quienes están cometiendo el crimen y el delito de minería ilegal o de extorsión», explicó. «Para la construcción de políticas públicas y la construcción de la normativa, necesitamos aterrizar en lo que está viviendo el ciudadano de a pie. ¿Qué está pasando? ¿Cómo lo vive? ¿Y cuáles son esos retos? Entonces, para temas de crimen organizado, minería ilegal, extorsiones, la trazabilidad y la ruta es fundamental y no perder de vista las alertas que se están dando en diferentes espacios y en diferentes momentos sobre lo que el Congreso está también listo a aprobar», culminó. Manuel Burga: «Cuando todos en el Perú puedan decir ‘somos ciudadanos’, creo que el diálogo […] va a ser muy fructífero»El historiador y exrector de la universidad San Marcos, Manuel Burga, consideró que «la república constituye una promesa que debería unir a los peruanos» y «desaparecer muchas de las cosas que hubo antes, que eran cosas que separaban a la población».»Yo tengo -porque además también soy provinciano- mucha simpatía y mucho interés en hablar de las regiones y decir verdaderamente quiénes fueron los constructores de la historia del Perú. Fundamentalmente, la historia del Perú se jugó en las regiones. Si uno mira los años de la Colonia y la República, incluso la época prehispánica, los centros de cultura, los centros de desarrollo estuvieron en las regiones. Si uno mira las dos últimas batallas, Junín y Ayacucho, estuvieron en las regiones. Y si uno mira más cerca, todo el conflicto armado en la década de la violencia, estuvieron en las regiones también», indicó.»Y las regiones han salido fortalecidas, ahora hay una mayor identidad. Ellos miran mucho a su historia […] Entonces, no me extraña para nada que, en los últimos 25 años, las regiones se han hecho presentes con un voto casi dirimente, un voto muy importante. Y claro, lo que produce la reacción de Lima y de algunos influencers limeños es una crítica a las regiones andinas, como se ha hecho antes», agregó.En ese sentido, indicó que «si hablamos de un rumbo hacia el futuro y de propuestas al futuro, es volver a la idea de los liberales, de la revolución, de la independencia».»Crear una nación y que la república sea la administradora de la creación de esa nación. Y una nación se crea con ciudadanos. Y entonces, cuando todos en el Perú puedan decir ‘somos ciudadanos’, creo que el diálogo entre el centro y las regiones va a ser muy fructífero», enfatizó.Asimismo, Burga señaló que, si bien la extorsión «es parte de la historia peruana en los últimos 30, 40 años», lo que ocurre ahora es «un incremento y se ha vuelto criminal el cobro de la extorsión».»Entonces, también en esta situación hay una crisis del bien común […], hay una crisis del gobierno y hay una crisis del Estado, porque realmente el Legislativo es parte del Estado. Entonces, toda esta falta incluso de legalidad y de legitimidad, ¿cuánto pesa en la delincuencia?, ¿cuánto pesa en la conducta de los que antes eran delincuentes ocasionales y se convierten en parte de bandas? […] Entonces, cuando hay pérdida de legitimidad y pérdida de legalidad del sistema de autoridades, probablemente eso repercute mucho en el conjunto de la sociedad», destacó.El historiador afirmó que «la crisis del Gobierno y la crisis del Estado pueden multiplicar la delincuencia en el país», más aún cuando vivimos en un clima «donde la falta de legalidad y legitimidad la vemos cuando hay cinco presidentes con dificultades con la justicia e incluso pasando periodos en la cárcel».»Todo eso me parece que conforma un mundo social, un mundo del imaginario peruano, donde la criminalidad pone en cuestión al bien común. Si algo queda de las utopías del siglo XX es el bien común. Las ideologías han fallado, pero el bien común es una práctica», puntualizó. Rolando Arellano: Debemos «no ver que esto es una discusión entre enemigos, sino entre personas que están buscando el mismo resultado»Rolando Arellano, presidente de Arellano Consultoría, sostuvo que si bien estas elecciones «han sido un golpe a la democracia», sí han demostrado «que la democracia está viva y que nos importa», ya que la mayoría de ciudadanos «está expectante con respecto a los resultados». «Eso ya es un avance para un país que, hasta hace muy poco, de manera general, se interesaba muy poco por la política y por las autoridades», destacó.»Lo que creo que es importante aquí es que todos nos pongamos también en la posición del otro, porque claro, mucho se discute el tema como si fuera una posición de Lima versus provincias, en el sentido de que los problemas pueden haber favorecido o dañado los resultados limeños, pero si como peruanos nos pusiéramos en la situación del otro, si esto mismo que ocurre hubiera pasado en Puno […], seguramente tendríamos la misma posición, pero desde el otro lado. Es importante entender eso para poder dejar de lado esa animadversión y no ver que esto es una discusión entre enemigos, sino una discusión entre personas que están buscando el mismo resultado», señaló. «Pero creo que nos falta una reflexión muy importante sobre lo que debemos hacer nosotros los ciudadanos, porque finalmente los resultados de estas elecciones se deben a los votos de los ciudadanos», acotó.En ese sentido, Arellano propuso tres tareas para los ciudadanos, de cara hacia el futuro del país.»Con respecto a lo que ya pasó, a los resultados de las elecciones que hemos tenido, el JNE dijo que no hay elecciones complementarias, pero sí es muy importante que los ciudadanos nos preocupemos en que todo lo que está por aclarar en este momento -el tema de los nuevos conteos, las revisiones, el análisis de las actas impugnadas- sea también una preocupación de los ciudadanos para que sea lo más transparente posible, para que el resultado, cualquiera que sea, sea un resultado que tenga la menor cantidad de dudas, porque esas dudas van a ser muy malas para los ciudadanos, pero también para cualquiera que asuma eventualmente la Presidencia, porque asumir en una situación de sospecha, de ilegitimidad, va a ser mucho peor incluso para las autoridades», indicó. «Lo segundo es lo que debemos hacer en este momento. Recordemos que estamos a unas pocas semanas de la segunda vuelta [donde] quizás nos toque ser un poquito más conscientes con respecto al análisis que debamos hacer de los candidatos, que debemos empezar a analizar con mucho mayor rigor, con mucho mayor raciocinio, las propuestas, mucho más que lo que hemos hecho en la primera vuelta. Hoy nos toca empezar a ver si las propuestas que nos dan son coherentes, si los candidatos tienen equipos preparados, si es que tienen trayectorias adecuadas. Y no solamente si sus propuestas son coherentes, sino que las propuestas que nos hacen en esta segunda vuelta se condigan con las que nos hicieron en la primera vuelta, para que esas promesas se conviertan no solamente en promesa, sino en un compromiso», añadió.La tercera propuesta planteada por Arellano se refiere a que, tras el próximo 28 de julio, «los ciudadanos debemos asumir muchísima más responsabilidad en controlar lo que las autoridades hagan», es decir, «poner en evidencia lo que ofrecieron con respecto a lo que no ofrecieron».»Yo creo que nos hemos acostumbrado demasiado a una especie de hecho consumado, que ya elegimos a la autoridad y a partir de ahí la autoridad tiene todo el poder. Y eso debe cambiar, primeramente, por nosotros los ciudadanos y poco a poco iremos cambiando las leyes que nos permitan esos controles. En todo caso lo que hay que hacer es que esa cicatriz que nos deja estas elecciones sea un aliciente para la mejora de la democracia en el futuro», puntualizó. Silvio Campana: «Ninguno de estos problemas va a poder ser resuelto si es que no enfrentamos lo que es la raíz de la construcción del Estado»El constitucionalista Silvio Campana sostuvo que los problemas del país son, en parte, estructurales, ya que «afectan al funcionamiento del país», y que ninguna podrá ser resuelto «si es que no enfrentamos lo que es la raíz de la construcción del Estado».»El país es un Estado, tiene territorio, tiene población, tiene pueblo, tiene poder en el pueblo y varios de los que ya han participado han señalado los grados de desconfianza, la crisis de representación. Hay una crisis evidente en los partidos políticos y esto lleva a la crisis de representación», indicó.»Hay una atomización de partidos, hay analfabetismo político, no hay escuelas de formación política. La estructura del aparato estatal va generando desconfianza en la población, la gente confía menos en las instituciones del Estado, y hay una gran distancia entre lo que ocurre en Lima y lo que ocurre en el interior del país. Y todo esto lleva también a una crisis de gobernanza y de participación ciudadana», destacó.El letrado indicó que también hay otros problemas que tienen que ver con la administración de justicia, la cual «es muy deficiente todavía», el tema de la educación, el tema del cambio climático, y la corrupción «que se ha normalizado».»Frente a ello yo sí creo que hay algunas medidas que se pueden tomar para salir, y en esas medidas yo creo que una primera debería ser modificar la Ley de Partidos Políticos. Hay que obligar a los partidos a tener escuelas políticas, hay que aglutinar la representación política; es decir, no puede haber esa atomización que tenemos y habría que buscar cómo los jóvenes participen», enfatizó. Campana enfatizó que la crisis que vivimos «responde a una crisis de partidos, a una crisis de representación, a una crisis de gobernabilidad y a una crisis de participación ciudadana».»¿Qué cosas se pueden plantear como mejoras? Yo creo que lo primero es reconocer el tema del bien común. La política es el arte de hacer las cosas para el bien común y eso es fundamental recuperar, porque se ha perdido la idea del bien común en la política […] Muchos de los que participan en política lo hacen porque se juntaron con un grupo de amigos y armaron un partido, una organización política y buscan el beneficio personal, y creo que eso debiera erradicarse a partir de la construcción de una nueva ley de partidos, de escuelas políticas y de la aglutinación de tendencias políticas», señaló.»La crisis de representación se ve afectada porque este Congreso eliminó la ley PASO, que era fundamental para el tema de representación, elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias. Se eliminó eso y tenemos el resultado tal como lo vemos. El Senado es una organización muy fuerte ahora. Hemos dejado de ser un país presidencialista para convertirnos en un país basado en el parlamentarismo del Senado, y creo que todo aparato estatal requiere de unas instituciones y de una organización que sea predictible […] Y esa predictibilidad se logra con instituciones fuertes. No basta el respeto a la ley, sino la capacidad de hacer cumplir la ley», acotó.Finalmente, el constitucionalista remarcó «la crisis de gobernanza y participación ciudadana».»Yo creo que allí recuperar el referéndum, la transparencia, la rendición de cuentas y la relación vinculante de la participación ciudadana debiera ser un objetivo de poder reformar el Estado y lograr un Estado sostenible. Recién cuando tengamos esta posibilidad de Estado sostenible, podríamos pensar en la posibilidad de un nuevo pacto social. No es ahora que podríamos discutir una nueva Constitución, porque con esta representación y con esta crisis de representación política, de organizaciones y de partidos, la población desconfía. Y en esas condiciones lo que vamos a tener es lo que tenemos ahora, como resultado del proceso electoral: poca legitimidad, porque quienes salen elegidos no gozan del respaldo mayoritario, gozan de un respaldo minoritario. Y eso, entonces, lleva a generar lo que ha venido ocurriendo durante estos últimos años, el enfrentamiento y el tratar de deslegitimar a la persona con el terruqueo», explicó.»Por último, yo creo que hay un documento que debe ser recogido y que muchas veces trata de ser satanizado: el informe de la Comisión de la Verdad [que] en sus conclusiones y recomendaciones, traza una línea, una hoja de ruta que nos debiera construir un nuevo Estado», concluyó.
















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